Por Gabriela Morales Hernández
Siento tus besos y tus caricias cuidadosas. No quieres asustarme. Mi alma siente que te conoce; dejo un espacio a mi lado para que te acuestes cerca de mí. Analizo los momentos en los que fui fría contigo.
Voy más allá, buscando el nacimiento de mi versión desconfiada. Veo cómo unos niños sumergen la cabeza de una pequeña una y otra vez en el agua, mientras ríen de sus maldades. Paso a otro plano, donde estos mismos, la encierran en un cuarto para tratar de violarla.
Me acerco más a tu cuerpo; no solamente mi físico, sino todo de mí. Por fin, confiando, porque me lo has demostrado, que contigo estaré segura.
Este texto resultó ganador del tercer lugar en la categoría Microcuento del Segundo Certamen Literario (2024) de Educación General y el Laboratorio de Idiomas de la Universidad del Sagrado Corazón.
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