
Dra. Moraima Mundo Ríos, especialista de idiomas
En todo proceso de escritura es necesario prestar atención a las normas de acentuación. Si bien esta cuestión puede parecer bastante evidente, suele pasar por desapercibida. Esto, por causa de la incertidumbre a la hora de colocar el acento en la palabra.
A menudo, se observan textos en los cuales las tildes no se han empleado de manera adecuada o, simplemente, han sido excluidas del todo. Se ha comprobado que la duda se presenta más aun en casos de excepciones a la regla. Entre estas singularidades de la norma se encuentra la tilde diacrítica. Por ello, resulta pertinente repasar este concepto.
El acento diacrítico es la marca gráfica que se utiliza para diferenciar palabras que se escriben iguales, pero tienen un significado diferente. A pesar de que en el contexto oral se distinguen con facilidad, dentro de la escritura es preciso este signo. El acento siempre asegurará que el lector identifique correctamente las palabras y sus significados, en particular, cuando un concepto homónimo aparece solo. Esta es la situación frecuente de algunos pronombres personales, interrogativos, exclamativos y ciertas palabras monosílabas. Sin embargo, se debe notar que no son los únicos ejemplos.
Observe los siguientes ejemplos en los que se requiere el uso del diacrítico y en los que se omite:
- Tú eres amable. (pronombre personal)
- Tu carro es gris. (posesivo)
- Él tiene cinco clases este semestre. (pronombre personal)
- El periódico anunció la construcción de un nuevo edificio. (artículo)
- ¿Cocinaste para mí? (pronombre personal)
- Hablé con mi madre ayer. (adjetivo posesivo)
- Estaba segura de sí misma. (pronombre personal)
- Sí, ellos irán al viaje. (adverbio de afirmación)
- Si llueve mucho, no podremos llegar al lugar. (conjunción)
- ¿Qué día es hoy? (pronombre interrogativo)
- ¡Qué día tan lluvioso! (pronombre exclamativo)
- Dijiste que cumplirías con el acuerdo. (conjunción)
- ¿Cómo es tu rutina diaria? (pronombre interrogativo)
- Hará el trabajo como mejor entienda. (pronombre relativo)
- ¿Cuál es su libro favorito? (pronombre interrogativo)
- La novela sobre la cual estamos hablando es excelente. (pronombre relativo)
- ¿Quién escribió este cuento? (pronombre interrogativo)
- ¡Quién se iba a imaginar que estarías aquí! (pronombre exclamativo)
- Mi amigo, quien vive en Costa Rica, nos visitó en diciembre. (pronombre relativo)
- ¿Cuándo comprarás una computadora nueva? (pronombre interrogativo)
- Compraré la computadora cuando tenga dinero. (conjunción)
- ¿De dónde eres? (pronombre interrogativo)
- Fuimos al pueblo donde nació mi abuelo. (pronombre relativo)
- ¿Cuánto costó la tableta? (pronombre interrogativo)
- ¡Cuánto me alegra verte! (pronombre exclamativo)
- En cuanto acabe, salgo para la casa. (pronombre relativo)
- Asegúrate que dé el dinero. (verbo)
- El carro de Pedro no funciona (preposición)
- No sé si responderá el mensaje pronto. (verbo)
- Se levantó y desayunó rápidamente. (pronombre reflexivo)
- El niño quería más comida. (adverbio)
- Ella quería ir al cine, mas no pudo. (conjunción)
- Aún no han encontrado la cura para la enfermedad. (adverbio – sinónimo de todavía)
- Decidí seguir trabajando, aun cuando estaba cansada. (adverbio – sinónimo de incluso)
- ¿Prefiere té o café? (sustantivo)
- Te entregó el informe a tiempo. (pronombre de objeto)
La comprensión de este tipo de signo gráfico mejora la calidad de cualquier composición escrita y certifica que el mensaje se produzca de manera clara. El dominio adecuado de la acentuación es un aspecto que se valora en todas las disciplinas y contextos, puesto que evidencia el cuidado y profesionalismo con el cada escritor construye su escrito.
Para otros detalles acerca del tema de la ortografía, siga atentamente el blog.





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