
Dra. Moraima Mundo Ríos, especialista de idiomas
El estudio de una lengua extranjera requiere dedicación y persistencia. Este tipo de especialización ofrece beneficios evidentes como el desarrollo de la competencia comunicativa, el aprendizaje de estructuras lingüísticas y la vinculación a otras culturas. No obstante, algunos alumnos inician esta carrera sin una orientación adecuada. Este hecho puede provocar frustración y, en algunos casos, el abandono del idioma elegido.
A fin de orientar a los estudiantes en relación con algunas concepciones que suelen difundirse en torno al estudio de las lenguas, se presentan cinco mitos con sus realidades.
Mito: Se puede dominar un segundo o tercer idioma en seis meses.
Realidad: Muchas veces se observan anuncios en las calles o en el internet que venden la enseñanza de un idioma en cierta cantidad de tiempo. Este tipo de publicidad, sin fundamento académico, es engañosa. Nadie aprende un lenguaje en un periodo de corta duración. El dominio de un sistema lingüístico conlleva años de estudio, práctica constante y exposición al mismo. Se trata de un procedimiento gradual en el cual se toman en cuenta cuatro habilidades: la oral, la auditiva, la lectora y la escrita. La persona pasará por distintos niveles hasta llegar a una clasificación avanzada o superior. Por ejemplo, la producción oral de un hispanohablante que tome un semestre de portugués no será similar al del estudiante que complete un año. El alumno, con un segundo semestre, será capaz de participar en conversaciones de temas familiares. En el diálogo podrá formular preguntas básicas que le permitan mantener el intercambio comunicativo.
Mito: Una plataforma inteligente reemplaza al profesor.
Realidad: Aunque las herramientas digitales ofrecen recursos valiosos, ninguna aplicación puede sustituir la interacción humana. Un profesor de idiomas posee la preparación para guiar al estudiante en el proceso enseñanza-aprendizaje. En un curso de lenguas, los estudiantes tienen la oportunidad de aclarar dudas, recibir retroalimentación instantánea y practicar con sus pares. Igualmente, cabe la posibilidad de que el alumno logre realizar contactos exteriores con otras personas especializadas en el mismo campo o individuos nativos de la lengua meta. El espacio académico se adapta a las necesidades individuales del aprendiz.
Mito: La asistencia al salón de clases es suficiente para hablar el idioma.
Realidad: Algunos estudiantes asumen que la formación se logra solo con asistir al aula o repetir frases. El salón de clases ofrece una base primordial; es necesario que el aprendiz esté presente. Sin embargo, la evolución que el estudiante tenga también se deberá al tiempo de estudio fuera del aula. Se recomienda que el estudiantado sea proactivo. Hay que practicar y reforzar las cuatro áreas del lenguaje por igual. Una estrategia eficaz consiste en utilizar la lengua meta siempre que las circunstancias lo permitan. También, es provechoso realizar repasos escritos a mano con el fin de favorecer la retención.
Mito: El conocimiento del idioma se adquiere solo escuchándolo.
Realidad: Mientras que es una gran ventaja escuchar música o ver series en la lengua extranjera que se esté tomando, estos recursos por sí solos no garantizan que se dominen todos los aspectos del lenguaje. Tanto la comprensión como la comunicación de la lengua exige una educación integral por parte del alumno. Asimismo, se deben aceptar con una actitud positiva los errores que se cometan a través de la práctica. Este elemento le permitirá al individuo reflexionar sobre los equívocos y la rectificación. De esta manera, se consolidará lo estudiado.
Mito: Solo se puede tomar un idioma hasta cierta edad.
Realidad: Entre algunos puertorriqueños subsiste la idea de que solo los niños pueden instruirse, en una lengua, con éxito. A pesar de que podrían existir factores que ayuden a los más jóvenes a absorber un lenguaje extranjero, de manera más fácil, no significa que un adulto no pueda desarrollar destrezas similares. Indiscutiblemente, todo dependerá del empeño de la persona, así como del empleo de los métodos de enseñanza apropiados. Se sugiere escoger un idioma por el cual esté interesado y llegar al aula con una mente abierta.
En su opinión, ¿qué otros mitos existen sobre el aprendizaje de idiomas?
Le invito a tomar la iniciativa de estudiar una lengua extranjera; es posible que encuentre en ella una ventana a nuevas perspectivas.





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