El aprendizaje de idiomas debe ocupar un rol central en la formación de todo individuo. En una sociedad marcada por un mercado laboral globalizado, en el cual existe un intercambio constante entre diferentes culturas, el estudio de diversas lenguas debe percibirse como un elemento valioso en el currículo de las personas.
El multilingüismo se asocia directamente con este factor. Según la Real Academia Española, este concepto se refiere a la “coexistencia de varias lenguas en un país o territorio” (Diccionario de la lengua española, s.f., Definición 1). No obstante, el término también alude a la competencia comunicativa que tienen las personas para interactuar en diferentes lenguas o adaptarse a múltiples contextos sociolingüísticos.
El estudio de idiomas no solo enriquece la formación académica, sino que también se traduce en destrezas prácticas altamente valoradas. Y es que el multilingüismo constituye un agente integral para aquel que participa de forma activa en un escenario profesional cada día más exigente. Es evidente, por lo tanto, que poseer dominio de varios idiomas aporta ventajas a la hora de acceder a mejores oportunidades laborales y desenvolverse con éxito en cualquier entorno.
De hecho, en muchas ocasiones, una de las primeras preguntas que se encuentra en los formularios de empleo suele referirse a los idiomas hablados por el candidato. Los idiomas, como los principales motores de la comunicación, cobran cada vez mayor relevancia en el mundo empresarial. Es decir, son las herramientas codificadas con las cuales el hablante define sus ideas y aporta directamente en las tareas que puede desempeñar. Las compañías buscan profesionales que dominen los aspectos técnicos, pero que también puedan actuar en situaciones comunicativas diversas.
En este sentido, las certificaciones oficiales de nivel de dominio lingüístico funcionan como mecanismo de validación para el trabajador y los empleadores. Estas pruebas estandarizadas permiten medir destrezas específicas, en los idiomas aprendidos, bajo criterios reconocidos internacionalmente. En el campo profesional se debe contar con una certificación en diferentes lenguas que acredite el conocimiento. Si los idiomas ocupan un lugar prioritario en los procesos de selección, es fundamental que el aspirante al puesto considere este tipo de criterio.

Por otra parte, en una plataforma de trabajo plurilingüe, hay una mayor facilidad para brindar servicios a clientes de diferentes proveniencias. En efecto, de acuerdo con datos de la agencia Language Testing International, el 76% de los clientes manifiesta que están dispuestos a comprar un producto si la información está en su idioma nativo (White, 2022).
Un beneficio adicional es que no se tiende a depender de intermediarios con la gestión de proyectos que requieran una visión global; se registra una mayor autonomía profesional que añade una ventaja económica para cualquier compañía. En áreas como ventas, atención al cliente o gestión de proyectos, esta competencia agiliza procesos, reduce errores de comunicación y fortalece la confianza entre las partes involucradas.
También, la formación en idiomas abre puertas a espacios en el comercio internacional, el turismo, la diplomacia, las industrias tecnológicas, la educación, la traducción, entre otros. Desde este enfoque, los idiomas funcionan a manera de nexos entre conocimientos, personas y oportunidades.
Quienes hablan más de un idioma comprenden mejor otras culturas y se adaptan con facilidad a distintos contextos. Esto les ayuda a comunicarse mejor, pensar de forma más crítica y tomar buenas decisiones. En el trabajo, estas habilidades fortalecen al equipo y mejoran el desempeño profesional.
El empleado con una preparación en idiomas termina convirtiéndose en un recurso dentro de cualquier entidad. Incluso, estudios indican que las personas multilingües pueden ganar entre un 5% y un 20% más, por hora, que aquellas que solo dominan una lengua (White, 2022).
En el contexto global, los idiomas son instrumentos esenciales para comunicarse, actuar y trabajar en distintos ambientes. Como resultado, el multilingüismo no debe entenderse a manera de un elemento accesorio en la formación profesional. Es un aspecto que repercute directamente en la configuración de las personas trabajadoras, hoy en día.
En un sector profesional en el que las dinámicas interculturales son frecuentes, la capacidad de pensar, escribir y negociar en más de una lengua define el alcance real de un empleado. El multilingüismo influye tanto en la calidad del desempeño individual como en la proyección que tenga el empleador.
En la Universidad del Sagrado Corazón comprendemos que la formación lingüística no puede limitarse a un recurso complementario. Debe articularse de forma estratégica con las exigencias del mercado actual. Por ello, ofrecemos una oferta académica que integra el aprendizaje de idiomas globales —español, inglés, portugués, francés, alemán y mandarín— con situaciones comunicativas propias de los contextos profesionales.
Les invitamos a invertir en sus habilidades lingüísticas hoy para expandir las opciones profesionales mañana.
Referencias
Real Academia Española. (s.f). Multilingüismo. En Diccionario de la lengua española. Recuperado el 11 de febrero de 2026, de https://dle.rae.es/multiling%C3%BCismo.
White, G., “Why It Pays to Be Bilingual”. International Language Testing, https://www.languagetesting.com/blog/why-it-pays-to-be-bilingual/. Recuperado 16 de febrero de 2026.
Imágenes: Freepik.com




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